SONETOS Y MOMENTOS
SONETOS Y MOMENTOS
Tras un paseo muy otoñal, hoy, ya para finalizar con Garcilaso, voy a exponer mi opinión personal sobre algunos de los sonetos de Garcilaso, en concreto los que más me han gustado. No me voy a detener a interpretarlos en profundidad, puesto que ya hay muchos libros que explican el significado de estos sonetos y sus respectivos temas. Únicamente voy a limitarme a presentar lo que me transmiten y que significado tienen hacia mi persona.
"La Escuela de Atenas" de Rafael Sanzio
SONETO I
El eje principal de este soneto es una amistad tóxica.
En los dos primeros versos, yo como protagonista, me paro a contemplar mi estado (mi salud mental), mientras hago una retrospección a ese pasado que me ha llevado hasta donde estoy.
En los dos versos siguientes, me pongo a reflexionar en el camino por el que anduve perdido, ese agujero negro del que no creía poder salir. Sin embargo me doy cuenta que ya lo he superado y que a mayor mal pudiera haber llegado.
En las dos siguientes versos, iniciando el segundo cuarteto, recuerdo ese camino oscuro y ruin pero ya olvidado y me pregunto como he conseguido salir de tanta maldad de las raíces puntiagudas que me asfixiaban.
En los dos siguientes versos, soy consciente que este sufrimiento ha terminado pero que el recuerdo y la agonía siguen ahí y con mi cuidado y persona han acabado.
En el primer terceto, tengo claro que me entregué a la persona incorrecta, la cual no me apreciaba, no me quería, no se preocupaba por mi, y que si ella misma quería sabría que algún día acabaría y terminaría perdiéndome.
En el segundo terceto, se que mi voluntad de volver a ella y perdonarla otra vez puede terminar conmigo, sin embargo su voluntad, que ya no es de mi parte, querrá volver conmigo de nuevo y hacerla completamente añicos.
("Una amistad tóxica no es para siempre, si quieres ser libre corre como una liebre")
SONETO V
Este soneto nos presenta un relato a una madre.
En los dos primeros versos, el amor de mi madre es algo incondicional, tanto que su gesto esta grabado en mi alma y todo lo que escribo lo hago pensando en ella.
En los dos versos siguientes, mi madre es la que escribe y yo soy el que lee. Mi madre ha creado mi historia, mientras yo la leo todas nuestras aventuras juntos, aunque una pequeña parte me la guardo para mi alma.
En el segundo cuarteto, en los dos primeros versos, siempre estaré con mi madre cuando lo necesite ayudándola en todo lo posible y lo que no cabe en mi, o más bien, lo que veo imposible de alcanzar, se que si tú estas todo será posible.
En los dos versos siguientes, se que mi madre me aporta todo el bien que necesito y que aunque a veces no confíe en mi mismo, se que si tú estas todo dejaría de ser un supuesto.
En el primer terceto, yo estoy aquí para quererte, porque tú me has hecho a tú alma y a tú medida, y por todo ello te estaré completamente agradecido.
En el segundo terceto, te debo toda la vida a ti mama, porque por ti nací, por ti soy la persona que querías que fuera, por ti lucharé hasta el final y por ti he de morir cuando ya no estas.
("Una madre es como una nube que te abraza, por el camino te lleva a menudo descalza")
SONETO VIII
El tema principal de este soneto es la ansiedad.
En los dos primeros versos puedo ver esa visión pura y excelente de la vida, donde todo tiene colores cálidos y todo lo que me rodea es feliz y tranquilo, pero cuando no te das cuenta aparecen unos espíritus vivos e intranquilos con la capacidad de arruinarlo todo.
En los dos versos siguientes, ya soy consciente con mis propios ojos de dichos espíritus, los cuales indagan en mi cuerpo como un puñal hasta llegar a mi mayor mal.
Ya en el segundo cuarteto, en los dos primeros versos, puedo ver como estos espíritus entran con facilidad en mi cuerpo y hacen que mi cuerpo sea tan cálido que sude y mi respiración falte.
En los dos versos siguientes, salen de mi cuerpo desorientados, llamados por aquel bien, la tranquilidad, que está presente, pero que tal vez se desvanezca rápidamente.
En el primer terceto, me encuentro distraído y en la memoria la imagino, a esa vida colorida repleta de felicidad y bonanza, que ahora está reprimida por los espíritus que creían que la veían pero solo se esparcen sin medida devastándolo todo a su paso y dejando ser todo gracioso.
En el segundo terceto, no hallo el camino para salir de aquí, mientras los espíritus entran sin cesar y queman todo mi cuerpo hasta reducirlo a cenizas. Se mueven y mueven pero no hay salida hasta que revientan en un grito que me cuesta la vida.
("Los espíritus intranquilos vagan sin cesar, a veces me cuestiono si hoy me quieren matar...")
SONETO XV
El tema principal de este soneto es la envidia.
En los dos primeros versos, me doy cuenta como mis quejas y lamentos chocan como el curso de dos ríos salvajes descontrolados que no consiguen frenarse y apaciguar este dolor que siento junto a los males internos que padezco.
En los dos versos siguientes, mis quejas y lamentos llegan a montes diversos sombríos, caminos sin salida, donde los árboles recitan todas mis desgracias al mundo entero, como si de personas se tratasen.
En el segundo cuarteto, en los dos primeros versos, mis mayores dolencias son escuchadas por fieras salvajes, que juzgan sin remedio, y peñascos fríos, que observan la escena hasta partirme el alma entera con sus ojos bien abiertos.
En el primer terceto, me pregunto porque la vida no quiere ser buena conmigo y porque solo me aporta miseria y lagrimas pasadas, y no un corazón duro que remedie estas patadas.
En el segundo terceto, solo pido ser escuchado con piedad y no con juicio y penitencia; mientras que espero la atención de mi perdida y no la desatención del que llora por otra cosa.
("Siempre te apoye, tú te vas con otros, espero que en tu conciencia quede que estáis todos locos")
SONETO XVII
El eje principal de este soneto es la soledad.
En los dos primeros versos, pensaba que el camino era recto pero me di cuenta que esto no es cierto y llegue a tal desventura que sentía mi soledad como en un puerto, oscuro y sin luz.
En los dos versos siguientes, soy incapaz de imaginar, soy incapaz de pensar en un momento ene kl que este completamente satisfecho y lo único que creo es estar en un agujero negro sin salida donde puedo gritar pero nadie me oye, donde estoy yo y mi agonía.
Ya en el segundo cuarteto, en los dos primeros versos, me imagino un campo estrecho, como si fuera mi habitación que cada vez es más estrecha dejándome sin aire, sin poder respirar y sin poder pedir ayuda. Muchas noches en vela, despierto, donde la noche más clara iluminada con la luz de la hermosa bola de queso (la luna), para mi es oscura y solitaria.
En los dos versos siguientes, la dulce compañía se me hace amarga y dura, una compañía inquietante, mientas en mi cama entablo la mayor batalla nunca antes vista que me permite estar aquí día tras día.
En el primer terceto, pienso en algún sueño bueno, si es que lo hay, pero solo me viene el rostro de la muerte cargada con una fuerte alma fatigada, la cual llevo cargada a lo largo de la vida como si de penitencia se tratase.
En el segundo terceto, me siento débil, sin fuerzas, cansado de seguir; y mientras miro al espejo y le veo al que fue, y al que no volverá a ser jamás.
("A veces me siento solo y no se como remediarlo, ¿acaso habrá alguien que pueda pararlo?")
SONETO XXII
El tema principal de este soneto es el amor pasional.
En el primer cuarteto, tengo un fuerte deseo de quedarme fijamente mirándote pensando en tu hermoso cuerpo junto al mío, mientras toco tu pecho escondido para poder ver si ese deseo y apariencia que observo en tu exterior se corresponde al interior que deslumbra mi corazón.
En el segundo cuarteto, en ti puse la vista y de ahí no la aparto por mucho que mis ojos ardan del amor pasional que me produces con tu encanto. Sin embargo, no me dejas ir más allá de lo que mis ojos quisieran ir, donde tú alma y yo no podamos reunir.
En el primer terceto, mis emociones se quedan dentro de mi sin poder salir, como si de una puerta cerrada se tratase, mientras tú no me dejas tocar tu pecho y poder conocerte más y que en algún momento nos podamos finalmente abrazar.
En el segundo terceto, pierdo las esperanzas dando un fuerte golpe de rabia, pero tú sigues ahí sin dejar traspasar a esta pobre alma que únicamente te quiere amar.
(" La pasión roja de mis ojos muestra mi amor, espero que me dejes entrar y sientas mi ardor")
SONETO XXX
El tema principal de este soneto son las fantasías o historias que mi mente crea en mi cabeza.
En el primer cuarteto, estoy envuelto en mi triste fantasía, luchando constantemente por hacer que se vuelva realidad, mientras siento un fuerte dolor en el pecho noche tras noche que no me deja estar en paz.
En el segundo cuarteto, me dejo llevar por mi cabeza y no opongo resistencia, dejando que ella sola actúe por su cuenta y a mi me compadezca de tantos males presentes.
En primer terceto, deseo llegar a ese lugar espantable, nunca antes conocido, pero en el que creo que me voy a sentir seguro, no viendo los problemas presentes, y simplemente cerrando los ojos y dejar que la vida fluya en un abrir y cerrar de ojos sin preocupaciones.
En el segundo terceto, pongo ya mis armas, es decir mi conciencia y mis ganas ante este mundo, que será mucho más ameno que el mundo real y tal vez me deje vivir en paz. Por ello pido que tomen mi cuerpo y me dejen ahí, y ya las consecuencias si hace falta ya las veré yo venir (tal vez este estado de fantasía puede terminar con mi cordura y llevarme a la locura extrema).
("El mundo real nos tiene esclavizados, y el mundo de fantasía nos mantiene apartados")
Y aquí concluye, no solo la publicación de hoy, sino la obra poética del esplendido poeta Garcilaso de la Vega. En próximas publicaciones vamos a ir inroduciéndonos dentro del mundo transitorio al barroco con los maravillosos mundos de Shakespeare y las grandes historias contadas por Cervantes.
Hasta entonces creo que iré a jugar un rato a la consola al "Zelda Tears Of The Kingdom". ¡Nos vemos pronto! :)





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