LA SOCIEDAD ESPAÑOLA Y SUS DEFECTOS
En el día de hoy, dejamos atrás la Ilustración para meternos de fondo en el Romanticismo con uno de los grandes escritores y periodistas españoles, Mariano José de Larra. Él mismo no solo fue un escritor romántico, sino también un personaje romántico que viajaba, escribía, traba temas políticos e intervenía en ellos con el objetivo de regenerar el país. Se casaba con quien no quería y sin poder unirse a quién quería. Murió suicidándose a la edad de veintisiete años derruido por la desesperación e imposición que le suponía no poder cambiar su situación personal y la de su país. Por lo que se puede llegar a saber, Larra tuvo una vida muy desgarradora con un final muy trágico y muy propio del Romanticismo.

Larra, se estima que llegó a escribir hasta 200 artículos en los que hablaba sobre las costumbres, la política y, en algunos casos, hacía una crítica literaria. Sus artículos cuentan la inadaptación que hay entre él mismo y el mundo que le rodea, llegando a generar una naturalidad en su expresión y una fluidez en el pensamiento que se manifiesta en la rapidez de su escritura. A través de los artículos se ve manifestada una evolución del optimismo a intentar reformar la sociedad española envuelta en una gran capa de desconfianza y amargura.
Para verlo más en profundidad, he seleccionado seis artículos de Larra para poder ver que es lo que criticaba y pretendía mejorar de la sociedad a través de sus escritos.
Para una mejor organización y entendimiento, nos dejaremos llevar por este índice, explicando y substrayendo la información de cada uno de los artículos que aparecen a continuación:
1. El Café
2. La Vida de Madrid
3. El casarse pronto y mal
4. Literatura
5. ¿Entre qué gente estamos?
6. En este País
Con este artículo, Larra pretende satirizar y criticar un aspecto concreto de la sociedad española. En este caso se queja de como los españoles nos gusta hablar y quejarnos de una gran cantidad de cosas, cuando muchas veces ni somos conscientes de lo que estamos hablando. Larra critica a todas esas personas que con esta forma de hablar como si supieran de todo que contribuyen a ensuciar la imagen de su país, mientras se quejan del mismo. Y todo esto lo hace situando la escena en una cafetería que es el lugar de reunión por excelencia de la época donde la gente se reunía para hablar de todo tipo de cosas. Larra es el protagonista de esta historia, que entra en una cafetería, la cual suele frecuentar. Mientras se toma algo, escucha las conversaciones de los demás y mira como actúan, para luego apuntarlo todo en una libreta. En una de las mesas hay un confusión histórica, en otra se habla sobre los diarios, donde uno aseguraba que los españoles eran unos brutos escribiendo. Luego habla sobre un anuncio que termina resultando ser una novela. Por otro lado, hay un mozo que intenta alargar con su dinero la amistad de los que considera sus amigos, pero sabe que cuando se quede sin este, sus amigos terminarían riéndose de él. Además este daba propinas y cuando una mujer pobre le pedía algunos centavos decía con toda su caradura que siempre se encontraba con gente pobre. Sin embargo él ya era pobre porque tenía una gran deuda con el dueño de la cafetería.
Larra con este artículo hace una fuerte crítica a una parte de la sociedad española, pero también nos enseña que en nosotros mismos está hablar con condición y ser conscientes de lo que estamos diciendo con las palabras y nuestras acciones. Es mejor ser un pobre hombre sin apenas dinero, que ir por ahí fardando de tener mucho y que a la legua se descubra todo el pastel. Es preferible hablar correctamente y hacer las cosas con dignidad que hacer las cosas a lo loco y sin pensar. La moraleja que me llevo es que cada vez que vaya a decir o a hacer alguna cosa sepa que esa idea o hecho está contrastado y por lo tanto no hablar por hablar. Pensar como un periodista creo que lo llamaré
2. La Vida de Madrid
En este artículo Larra critica la vida monótona de las personas ricas que tienen de todo y se aburren con lo que tienen. También es muy interesante como se llega a cuestionar la vida sabiendo que todos hemos nacido para morir y que todos morimos por haber nacido. Podríamos decir que para Larra la vida es todo ese amasijo de contradicciones, de llantos, culpas, arrepentimientos, siendo la vida completamente injusta e infeliz. Incluso es muy bueno como Larra compara como es esa vida en la ciudad de Madrid, dentro de la piel de un escritor, comparándola con un hombre de clase alta y rica. Quiero además destacar como Larra en torno al final del artículo arremete contra los ricos aunque él diga que no pretende ofender a nadie, cuando, sin embargo, hace todo lo contrario:
".... Después de leerla y releerla, figurándome que no he ofendido a nadie, y que a nadie retrato en ella, e inclinándome casi a creer que de esta no tendré ningún desafío, aunque necios conozco yo para todos..."
Como he dicho al comienzo, para Larra las personas ricas poseen tantas cosas que al final su vida termina siendo completamente monótona y repetitiva, haciendo que la propia rutina se convierta como una rutina cualquiera en una ciudad como puede ser Madrid. Sin embargo, el escritor tiene una vida cambiante y en constante movimiento y su vida por lo tanto no podemos decir que es monótona y aburrida. Una de las primeras cosas que hay que destacar del escritor es:
"...en escribir lo que no pienso, y en hacer creer a los demás en lo que no creo. ¡Esto es que mi vida está reducida a querer decir lo que otros no quieren oír!"
Con esta frase se quiere hacer una fuerte crítica a la profesión del escritor, muy en la línea de Larra, dando a entender que un escritor no es quien dice ser.
La moraleja que me llevo a todo esto es que es mejor tener una vida digna con las cosas necesarias y justas para poder disfrutar al máximo tú vida y hacer que cada día sea un día completamente distinto con nuevas aventuras que experimentar, que tener mucho y no saber que hacer con todo ello, haciendo que tú vida sea un completo aburrimiento y no tenga ningún tipo de ritmo. La música es viveza, el silencio expiración.
3. El casarse pronto y mal
Larra, en este artículo, hace una crítica a vivir precipitadamente y sin descanso, queriendo hacer las cosas mal y rápidas. Piensa que cada acto se debe hacer con tranquilidad y conciencia, pensando lo que se hace en todo momento. Como ejemplo pone el casarse pronto y mal, lo que te puede llevar a grandes fatalidades. El artículo tiene una intención didáctica con la que Larra pretende tratar la educación de los jóvenes, que está estrechamente relacionada con el casamiento de su sobrino. Una hermana ficticia de Larra, cuya educación está vinculada a la extrema religiosidad instaurada en España, marcha a Francia, donde se terminaría casando y cría a su hijo con total libertad y despreocupación. Una vez se queda viuda vuelve a España y se queda asombrada con el retraso cultural que hay en España comparado con Francia, asegurándole a Larra que allí no rezan a ningún Dios y simplemente creen en si mismo. Mientras tanto su hijo, Augusto, se enamora de una mujer y comienzan a verse, sin embargo las dos familias intentan cortar los lazos entre los dos debido a la mísera condición económica por parte del mozo y la nobleza de la gran dama. A pesar de las confrontaciones la pareja deseaba casarse y lo hicieron gracias al dinero que les prestó un amigo. Poco después tuvieron hijos y el desenamoramiento no tardó en notarse, transformándose las virtudes en defectos y Elena, su mujer, empieza a fijarse en el amigo que había abonado su boda. Una noche Augusto se da cuenta de que Elena no está y con ayuda de la policía comprende que ha huido a Cádiz con su amigo. Augusto va en su busca furioso y cuando llega dispara al amigo y ella se arroja por la ventana presa del medio. Finalmente Augusto, antes de suicidarse, escribe una carta a su madre pidiéndole perdón por sus errores y que educara a sus hijos mediante la instrucción.
Larra nos enseña, por lo tanto, que es muy importante como nos educan desde que somos pequeños y que tomar acciones rápidas o sin premeditar pueden ser perjudiciales para nosotros e incluso para las personas que nos rodea. La moraleja que me llevo es que la vida es muy larga y no es necesario tener prisa. Mejor es disfrutar el momento y que las cosas lleguen cuando tengan que llegar, pero jamás vayamos a buscarlas con insistencia porque entonces nos podemos dar un fuerte golpe de realidad. Y recuerda: Carpe diem, disfruta el momento.
4. Literatura
En este artículo Larra crítica la escasa innovación que hay en la literatura española y es tajante diciendo que sin progreso social es imposible un proceso literario que sea sólido. Tras la revolución francesa en 1789 parece que las sociedades europeas evolucionaron rápidamente, mientras que en España nos quedamos atascados debido al fuerte control que seguía ejerciendo la política y la religión. Explica como los escritores españoles a través de técnicas antiguas o inexistentes intentan imitar a los literatos franceses sin apenas éxito. Larra pretende ir más allá y apuesta por cerrar una etapa y abrir una nueva donde España en su conjunto levante una nueva literatura para una sociedad nueva. Una literatura más filosófica y más profunda llena de verdades como puños.
En general, me parece muy interesante como plantea Larra la causa que pretende abordar. La moraleja que me llevo sin ninguna duda es que España como país que estrecha lazos con sus países vecinos pero que también es independiente debe buscar su propia identidad, y eso no quiere decir que no pueda tomar influencias de otros países, simplemente que debe saber construirse a si misma con sus propios ladrillos hasta alcanzar una autenticidad propia con la que poder estar orgullosos como sociedad.
5. ¿Entre qué gente estamos?
En este artículo Larra y un antiguo compañero suyo van recorriendo por numerosos lugares encontrándose personajes costumbristas, entre funcionarios, artesanos y el pueblo en general, que han perdido sus modales y cordura. Una vez se encuentran deciden alquilar un carruaje para poder llevar a cabo la visita. Sin embargo, cuando reciben el carruaje, este está lleno de defectos, lo que Larra lo toma con un tono humorístico mientras narra la historia. Tras irse a quejar al calesero que les había alquilado el carruaje se ríe de él y sus amigos con chistes e incluso amenazas. La historia continua en la policía donde los funcionarios arremeten contra el francés y lo incriminan con malos comentarios. El francés intentaría defenderse, pero finalmente prefiere no tomar ninguna medida por la amenaza que reciben de ir a la cárcel. A continuación van a una satería y finalmente a una cafetería, donde parece que hay menos violencia verbal que en los otros lugares. No obstante, un sastre bromea con ellos, les hace esperar y les habla groseramente; el mozo de la cafetería tiene cara de pocos amigos y se muestra molesto. Su amigo llega a la conclusión de que "todos los hombres son unos", es decir, una sociedad avanzada donde podemos hablar de una completa Igualdad, aún así, Larra lo interrumpe y le asegura que ese comportamiento no es el de una sociedad que ha acabado, sino una sociedad que emerge.
La sociedad que nos presenta Larra podríamos indicar que es completamente xenófoba ante un sentimiento antifrancés por parte de la población, posiblemente causado por la huella que dejó la invasión napoleónica en nuestro país y las importantes influencias culturales francesas en las élites intelectuales del Madrid de la época.
La moraleja que me llevo es que como país debemos construir nuestra propia insignia que nos identifique y nos haga estar orgullosos, pero eso no quiere decir que odiemos o rechacemos a otras personas por el mero hecho de ser de fuera, porque todas estas personas también pueden aportarnos grandes innovaciones para el desarrollo de nuestro país. Se llama ir hacia adelante, nunca hacia atrás
6. En este país
Larra con este artículo nos quiere hacer llegar a la idea de como hay palabras que en un momento determinado pueden estar de moda y pasado un tiempo se desvanecen quedando en el desuso. La historia cuenta cono Fígaro visita a Don Periquito, un hombre poco culto que no ha salido nunca de los alrededores de Madrid y que representa a toda la juventud de la sociedad española. Periquito está constantemente quejándose de todo y echando la culpa a España. Don Periquito cuenta como creó un folleto, el cual no consiguió vender, lo que hizo que echara la culpa a España, asegurando que era un país con un retraso cultural grandísimo en comparación con países como Francia que están más adelantados en este aspecto. A todo esto, todas sus críticas eran interpretadas por Fígaro de forma irónica que se limitaba a analizar su personalidad y forma de pensar absolutamente inculta.
Larra opina y cree que las personas como Periquito deberían de dejar de fijarse únicamente en el presente y mirar hacia el pasado para poder ver todos los progresos que se han alcanzado. También, y esto lo creo yo también, que debería de dejar de usar la expresión de "en este país" porque lo único que consigue es generar desconfianza al progreso de tu propio país y no permitir su evolución.
La moraleja que he aprendido es que hay una gran multitud de personas necias e incultas que detestan su país y sus costumbres sin conocer la historia que hay detrás de todo esto. Incrédulos los llamaría yo.
Como hemos podido ver a través de algunos artículos del propio Larra, él mismo tiene mucho que ofrecernos y con lo que poder reflexionar para poder hacernos una idea de como somos en sociedad. Pero la pregunta más esencial que me hago y lanzo al aire es:
¿Mantenemos estos defectos?
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